Puño de hombre

Visitar a familiares

Estamos a 27 de Abril de 2020, apenas restan cuatro días para que podamos empezar la denominada desescalada del confinamiento y aún no hay nada claro sobre cómo se va a realizar, si bien es cierto que ayer mismo, primer día de salida de niños a las calles de nuestro país no nos auguraban nada bueno, pues predominó la irresponsabilidad, el egoísmo y la hipocresía en todo el territorio nacional:

  • Irresponsabilidad; por parte de miles de padres y madres que no respetaron la norma
  • Egoísmo; miles de personas haciéndo valer el yo por encima del bien común
  • Hipocresía; las mismas miles de personas de los puntos anteriores, acudieron sin falta a su cita a las 20h para dedicar su aplauso a todas las personas a las que ese mismo día acababan de faltar el respeto

Hace semanas que no salgo a aplaudir, porque no quiero mezclar mis aplausos con los de personas irresponsables, egoístas e hipócritas

Miguel Ángel

Cada vez más cerca de otro duro golpe

Yo vivo en Sevilla pero tengo familia en Jerez de la Frontera, y no dejo de pensar en mi madre, que como tantas otras personas está viviendo el confinamiento en absoluta soledad, salvo alguna videollamada, alguna llamada y los mensajes que nos compartimos en el grupo correspondiente de WhatsApp.

Cuando pueda ir a verla, ya he tenido que recordarle a mi hijo que no será como antes, debemos anteponer la seguridad de los encuentros ante nuestros deseos de abrazarnos y besarnos, porque ¿y si el último día que fuí a comprar al súper el virus me infectó? si me acerco demasiado a mi madre y la contagio, las consecuencias serían letales, es un precio muy alto que no estoy dispuesto a asumir, y así se lo hago saber a mi hijo que apenas tiene 8 años, pero es la realidad que estamos viviendo y debe saberla.

Tan cerca y a la vez tan lejos

Tengo vistos encuentros familiares de todo tipo, desde los más eufóricos hasta los más fríos y no por ello son a mi juicio menospreciables, cada cual recibe unas enseñanzas de puertas para adentro y cada persona aportamos nuestro granito de arena a como vamos desarrollando nuestro carácter de forma particular, nuestra propia forma de hacer y deshacer las cosas y de mostrar o no nuestra forma de sentir a los demás, en mi caso, podría decirse que soy un besucón y disfruto del contacto físico sobremanera, si me encuentro con un amigo o familiar, no esperará de mi menos de un abrazo y un par de besos, aunque esto mucho me temo que tendré que aprender a vivir con la carencia de esta forma de expresar mis sentimientos.

Si nos permiten visitar a familiares aunque estos estén en otra provincia, tendré que asumir que no podré acercarme a mi madre, mi hijo no podrá darle un beso y tampoco un abrazo, tendremos que hacerlo en condiciones muy parecidas a esas escenas de película en la que ves a tu familiar a través de la mampara que hay dispuesta en la sala de visitas de una cárcel cualquiera.

Está claro que no podemos bajar la guardia por mucho que pensemos que de puertas para adentro no pasa nada, porque sí pasa, a fecha de hoy son más de 20.000 personas fallecidas en nuestro país, y todas y cada una de ellas merecen el respeto de los que seguimos vivos, y sólo permaneceremos a salvo si interiorizamos y asumimos que el mundo está viviendo una pandemia y que para frenarla se necesitan valores que olvidamos con demasiada facilidad.

Para mi no son héroes aquellas personas que han elegido dedicarse a la medicina, como tampoco lo son los bomberos, los policías, porque de serlo, entonces héroes son todos los seres humanos que en algún momento en su vida han antepuesto el bien de otro al suyo propio.

No digo que no tenga mérito ejercer en sanidad en momentos en los que no se disponen de medios de protección, porque lo tiene y mucho, no digo que no tenga mérito acudir a desinfectar un lugar, porque lo tiene, pero no hay que olvidarse que ejercen su profesión, en la mayoría de casos elegida, a sabiendas que en algún momento se pueden enfrentar a cosas como estas, a catástrofes naturales, accidentes en centrales eléctricas, nucleares, etc, no son héroes para mi, son personas a las que gracias a ellas otras podemos vivir más tranquilos, sanos, y salvos.

Si seguimos sin exigir que los recursos económicos se dirijan bien, seguiremos expuestos

Si esta crisis sanitaria nos debe enseñar cosas, entre ellas no me cabe duda que la principal es que estamos expuestos a situaciones similares y peores, pero tenemos la suerte de contar con la tecnología y recursos que nos permiten actuar con más agilidad, si bien es cierto que los gobernantes de este planeta ha jugado a ser todo poderoso y ver que pasaba si no hacía lo que otros países ya estaban haciendo.

Es por esto que debemos exigir que se destinen recursos a la sanidad pública, debemos exigir que eliminen las casillas actuales del 0,7% en la declaración y la sustituyan por destinado a la sanidad pública, es hora de incluir un sistema en el que cada ciudadano pueda libremente decidir si de su devolución quiere destinar un porcentaje a la sanidad pública.

Es hora de poner en valor que no poder abrazar a nuestros seres queridos, de ver como abuelos y nietos tienen que verse manteniendo las distancias no puede caer en saco roto, no podemos seguir comportándonos como seres inertes ante situaciones como estas, ¿cuánto vale ver crecer a un nieto?, ¿cuánto vale un abrazo que no puedes dar a tu madre, a tu padre, a tus abuelos?

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